«La evolución del sector durante los últimos años pone de manifiesto que la biomasa térmica es ya una realidad imparable en Aragón y prácticamente en toda España», asegura el presidente de Avebiom, Javier Díaz. Y justifica su impulso por dos factores: los avances tecnológicos que se han producido, en respuesta «a la demanda de confortabilidad que reclama el consumidor de nuestro tiempo» y la oferta tan competitiva de la biomasa en precios. «Una familia puede ahorrarse hasta un 66% del coste anual en calefacción con respecto a los precios del gasóleo», afirmó. Además, incidió en el alto el valor añadido del empleo que genera el sector, también en el ámbito rural.

En cuanto a la potencia instalada total, en Aragón se elevó por encima de los 385 MW (171 en Zaragoza, 117 en Teruel y 96,6 en Huesca) en el 2017, un 15,7% más que en el 2017, lo que está permitiendo generar un volumen de energía térmica estimado en casi 79 kTEP, un 14% más. Ello ha contribuído también una menor emisión de gases de efecto invernadero, que se estima en 244.010 toneladas de CO2, contribuyendo así a la lucha contra el cambio climático evitando la contaminación que producen 162.673 vehículos durante un año, el 19% del parque móvil de la comunidad.

El combustible vegetal gana terreno al diésel, que se ha encarecido un 22%. El sector generó 427 empleos en 2017 y facturó 46 millones.

La pujanza de la biomasa «tecnificada» de calefacción se ha producido por el impulso, fundamentalmente, de la aceleración en la instalación de nuevos equipos y en el suministro de combustible. Además, esta actividad emplea a 427 personas, según datos del 2017, es decir, el 17,17% más, dos puntos por encima de la media nacional.

La mayor parte de estos trabajadores corresponden a las líneas de venta e instalación de estufas y calderas de mayor eficiencia, mantenimiento de equipos y suministro de combustibles (astilla de madera, pellet y otros tipos de biomasa). El sector de la biomasa emplea en Aragón a cerca de medio millar de personas más, vinculadas a la actividad tradicional como el aprovechamiento de la leña y a la generación eléctrica con biomasa de origen agroforestal, según Avebiom.

Por provincias, Zaragoza suma 3.480 instalaciones en funcionamiento, casi 850 más que en Teruel (2.631) y casi mil más que en Huesca (2.397). Sin embargo, el mayor incremento relativo anual lo anotó en el 2017 la provincia turolense (25%), mientras que Zaragoza y Huesca registraron aumentos ligeramente por encima del 23%.

Fuente: El Periódico de Aragón 15/10/2018.